Política

El almacén de las respuestas

Simón García
Escrito por Simón García

Cada generación se hace las preguntas que los nuevos tiempos le plantean. Algunas aciertan porque a las interrogantes les había llegado su momento. Pero buena parte de las que desechamos dejan flotando respuestas en busca de una pregunta apropiada.

Podemos acudir a ese acumulado cada vez que lo necesitamos, sabiendo que las respuestas que ya funcionaron no forman parte de ese stock. Sencillamente verificamos el grado de correspondencia de esas respuestas hechas con nuestras preguntas del momento y si no encajan, devolvemos la receta a su lugar en el depósito.

Mediante ese proceso se ha ido formando un almacén de respuestas con aquellas que no consiguieron las preguntas adecuadas. Quizá la última generación que, en el campo político, se formuló sus propias interrogantes haya sido la del 58. Ella introdujo cambios en la política y en el sistema de partidos, se rebeló ante el liderazgo tradicional y logró hacerse con la dirección de sus partidos o fundar otros. Pero sus actos de rebeldía no tuvieron éxito a la hora de encontrarse con el país.

Los actuales equipos dirigentes de la MUD constituyen, en varios sentidos, una heterogénea élite de recambio en términos de edad, de niveles educativos, de concepción de la política e incluso del modo de practicarla.

Una primera pregunta es si ese recambio en la dirección de los demócratas implica o llegará a implicar innovación y mejoramiento de la calidad de la política para satisfacer las actuales demandas de la sociedad.

Un signo esperanza es que ellos han tenido el coraje y la responsabilidad de asumir el enfrentamiento a un régimen que logró ganar el gobierno y desde allí tomar el control de todo el Estado. Se han medido en lucha desigual con un plan dirigido a establecer progresivamente una tecnología de dominio sobre la sociedad, usando la democracia y las leyes para privarlas de pluralismo. Han resistido a una hegemonía, con vocación totalitaria de control político y económico totalitario, que ahora está dándole un rodeo a la vigencia de la democracia para bloquear el revocatorio.

La segunda pregunta es, ¿Podrá esa élite contraer un compromiso de unidad a 10 o 15 años, tiempo necesario para establecer una sociedad de primer mundo? ¿Podrá ella encontrar los modos para civilizar sus ambiciones particulares de poder? ¿Podrá inventar formas solidarias de competencia entre ellos, en las que la natural atención del fortalecimiento propio contribuya al fortalecimiento del conjunto?

La nueva élite está obligada a examinar, con mucha apertura y horizontalidad hacia los ciudadanos y las organizaciones sociales, si frente a la crisis, el enemigo público N° 1 de todo venezolano, están manejando adecuadamente la estrategia para lograr los cambios y creando las condiciones para alcanzar el tipo de transición preferible. La estrategia decide los fines, objetivos y medios que llevan a los éxitos en la acción.

Son apenas dos de las muchas preguntas que esta élite debe hacerse para estar a la altura de la labor fundacional que les atravesó la historia. Parecido, aunque más compleja, a la que afrontaron Rómulo Betancourt, Rafael Caldera, Jóvito Villalba y Gustavo Machado, entre otros artífices de la mejor época que ha vivido Venezuela desde 1830.


Simón García  –  @garciasim


 

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Columnista

Simón García

Simón García

Fundador y miembro del Comité Ejecutivo Nacional del MAS hasta 1999. Ex Diputado. Ex Ministro de Estado. Ex Secretario de Educación del Gobierno de Carabobo. Presidente de la Fundación Cabriales. Miembro de la Asociación de Columnistas del Estado Carabobo.