Política

«Soberano huevazo» por @romanibarra

Román Ibarra
Escrito por Román Ibarra

Los hechos acaecidos en San Félix el día 11 de abril, son harto elocuentes de lo que siente el ciudadano común, frente a tanto atropello acumulado a lo largo de 18 años de maltratos, proscripción, y olvido de la gente.

No es para celebrar,  pero representa el símbolo de la impotencia que siente la población frente a la opulencia de unos gobernantes indolentes que no ocultan su derroche, contrastada con la miseria y penurias que vivimos la mayoría del pueblo venezolano al no poder conseguir alimentos, ni medicinas, y además tenemos que soportar el atropello y la humillación de un golpe de estado sistemático, propiciado por Miraflores –como todos saben- y perpetrado por una cúpula criminal del TSJ secuestrado, y puesto al servicio del poder dirigido desde Cuba, y la corrupción más grotesca de la historia republicana.

Ya se había dado un alerta en la población de Santa Rosa en Margarita ante una visita del Presidente, y esas respuestas se van a seguir multiplicando –seguramente- en la medida en que el gobierno siga mintiendo descaradamente, y continúe en la idea de asaltar abusivamente la constitución para evitar la libre expresión de los venezolanos, a contrapelo de lo que tanto el país, como el mundo civilizado reclaman; ya nadie los quiere, ni les teme.

Desconectados del sentir de la calle, no entienden que la gente los repudia, y odia por mediocres, y corruptos, y van a tener que obedecer la voluntad del soberano, al que siempre utilizaron, y ahora atropellan, porque nuestra gente está decidida a reconquistar la democracia, la prosperidad, y el progreso de manera cívica, pacífica, constitucional y electoral. Ya nada podrá detenernos.

La decisión democrática del pueblo de avanzar en libertad no podrá ser frenada por los intentos malandros, y totalitarios de Maduro, y su cúpula militar cómplice de crímenes y corrupción; y mucho menos por la indecencia y vulgaridad de tres aborrecibles personajes, como: Aristóbulo, Diosdado y Bernal, quienes desde la plaza pública, y sin pudor alguno, han ofrecido a la población, y su dirigencia, castigo, persecución y muerte a manos de sus Kalashnikov, y minas personales, por negarse a seguir su juego demoníaco.

Ya demostraron su talante brutal al ordenar el lanzamiento de bombas lacrimógenas desde helicópteros, y el uso de armas de fuego contra manifestaciones pacíficas y desarmadas, lo cual está prohibido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y en los tratados internacionales sobre protección de  derechos humanos. Por ello, serán reos –más tarde, o más temprano- de la comisión de delitos de lesa humanidad, y estos no prescriben.

Piensen por un instante -si les queda cerebro- en lo que les conviene; es hora de que acepten que el tiempo se les acorta, y no podrán mantener secuestradas las instituciones para siempre; pero por sobre todas las cosas, no intenten seguir engañando para ganar tiempo. Si quieren sobrevivir como partido, tienen que aceptar el cumplimiento de lo ya acordado: liberación de todos los presos políticos; ingreso al país de ayuda humanitaria; incorporación de los diputados de Amazonas; elecciones vencidas y por vencerse, y evidentemente, la destitución por parte del poder moral, y la AN, del TSJ designado contra la constitución en fecha 23-D de 2015. Solo así, podrá haber diálogo. De lo contrario, seguirán acumulando cargos para su ulterior enjuiciamiento.

Al pueblo venezolano, seguir en la lucha por la reconquista de la democracia, y no perder la fe, pues, a pesar del odio del gobierno, ganaremos cívicamente para alcanzar la felicidad, la paz y la libertad. Se puede!


Román Ibarra  –  @romanibarra


 

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Columnista

Román Ibarra

Román Ibarra

Abogado. Profesor Universitario (UCV). Doctor en Ciencias Políticas (UCV). Especialista en Gobierno y Políticas Públicas (UCV) y Gobernabilidad y Gerencia Política (UCAB y George Washington University)