Política

Desastre Venezolano

Román Ibarra
Escrito por Román Ibarra

Como era previsible, el resultado electoral ¨favorable¨ a la corrupción protagonizado por el régimen con sus instituciones serviles, se expresó con un poco más de seis millones de votos maquillados por el CNE, en un país donde la mayoría no salió a votar en señal de rechazo a la convocatoria fraudulenta hecha por la ANC.

La histórica aspiración de los 10 millones de votos no fue posible, ni con Chávez con el barril de petróleo por encima de los 100 dólares, mucho menos con Maduro luego de la destrucción de la economía venezolana. La abstención fue abrumadora, y las calles estuvieron vacías.

Pero, aunque chimba y fraudulenta, lo cierto es que en la práctica la ¨revolución¨ arremete sin frenos, y el comunismo actuando como dueño de todas las instituciones, convoca y convocará cuanta elección quiera y las seguirá ¨ganando¨ en la medida en que la oposición siga siendo incapaz de articular una unidad sincera, coherente y robusta.

Produce indignación que una fuerza mayoritaria como la oposición venezolana con 80% de repudio en contra de Maduro, no haya podido, o querido seleccionar por la vía que más le gustara, una candidatura única y unitaria que sensibilizara a toda la población, y al mundo entero para hacer una campaña electoral en contra el ventajismo del gobierno, y derrotarlo a fuerza de votos.

Muchos  piensan  que si se participaba con un candidato único, igual nos  iban a robar el triunfo por la actitud criminal del gobierno, y a lo mejor no les falta razón al tener esas dudas; pero en nuestra opinión, siempre es mejor participar y dar la pelea por los derechos de los ciudadanos, aun a expensas de la posibilidad de que intenten atropellar y desconocer el triunfo.

Si sumamos los votos de quienes participaron, así como de quienes se abstuvieron, es obvio que se le hubiera dado una paliza a Maduro, y su combo, quienes con todo el ventajismo; peculado de uso; carnet de la patria para el chantaje y la humillación, parcialidad abierta y descarada del CNE a su favor y hasta la compra abusiva y delictual de votos por parte del dictador ofreciendo bonos económicos, no pudieron maquillar sino 6 millones de votos. Esto significa 2.6 millones menos que los votos autoadjudicados con la ¨elección¨ de la ANC, y 1.7 millones de votos menos que cuando fue elegido en 2013. En fin, el comunismo decrece cuantitativamente todos los días, sin que la oposición pueda derrotarlos.

Nos decía un reportero de la BBC de Londres el día de las elecciones, que no podía entender como la oposición venezolana era incapaz de organizarse para vencer electoralmente a un sujeto que tiene al 80% de la población en contra, y aceptaba como válido el argumento según el cual, era mejor denunciar el robo de las elecciones, en vez de rumiar nuestras penas por no haber participado, por no haber luchado suficientemente.

Lo cierto es que el mal está hecho, y si bien es cierto que la comunidad internacional nos apoya de manera entusiasta por la destrucción de nuestro país en manos del comunismo, no es menos cierto que también espera mayor coherencia de los factores de oposición, pero sobre todo la construcción de una unidad poderosa que ponga los intereses del país por encima de cualquier otra consideración.

La crisis es espantosa, y el gobierno lejos de rectificar, profundiza su estupidez revolucionaria asumiendo la línea dura con la expulsión de funcionarios diplomáticos de los EEUU; está tratando de victimizarse para aislarnos y someternos más, con el ardid fantasmagórico de la ¨invasión imperial¨. Qué desastre!


Román Ibarra  –  @romanibarra


 

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Columnista

Román Ibarra

Román Ibarra

Abogado. Profesor Universitario (UCV). Doctor en Ciencias Políticas (UCV). Especialista en Gobierno y Políticas Públicas (UCV) y Gobernabilidad y Gerencia Política (UCAB y George Washington University)