Cultura

¿A qué te dedicas?

RODRIGO WITKER
Roma F. Sarmiento F.

En repetidas ocasiones me preguntan en qué consiste mi profesión de Museólogo, teniendo que explicar muchas veces a que se refiere ese término, es por ello que aprovecho este artículo para esclarecer el significado de dicha representación, y dedicarselo a un personaje admirable y respetado en todo el ambito cultural internacional como lo es Rodrigo Witker Barra, especialista en Museografía y Museología, docente e investigador.

Antes de iniciar el tema, conozcamos la trayectoria de este experto Chileno, oriundo de la Ciudad de Chillán, nace en el año de 1960, naturalizado en México. Witker es Maestro en Museos por la Universidad Iberoamericana con mención honorífica (2004). Licenciado en Comunicación por la Universidad Nacional Autónoma de México. UNAM (1986). Becario del Gobierno Alemán. Curso de Museología, Instituto de Museología, Ministerio de Cultura, Berlín (1989). Becario del Gobierno Español. Curso de Especialización en museología y museografía, por la Subdirección General de Museos Españoles, Ministerio de Cultura, Madrid (1999).

Obtuvo el reconocimiento del Premio Miguel Covarrubias -Premio INAH- (2004) a la mejor tesis de Maestría en el área de museos, ha realizado Diseño y producción de exposiciones temporales (2006-2013) para el Museo Nacional de Colombia y Museo de Arocena (actualmente), en sus actividades docentes en México, se ha desempañado como docente en la Universidad Iberoamericana, México y Puebla. Universidad de las Américas, Puebla; Universidad del Claustro de Sor Juana; Universidad Autónoma de Baja California, en Tijuana; Universidad de Quintana Roo, Chetumal; Museo Nacional de Arte; Museo Nacional de Culturas Populares, en Coyoacán; Museo de Historia Mexicana, Monterrey; Museo Pinacoteca de Guadalupe, Zacatecas; Hospicio Cabañas, Guadalajara e institutos culturales de Cd. Victoria, Tamaulipas; Morelia, Mich y Tuxtla Gutiérrez. Y fuera de México: Curso de Museografía, Museo del Oro, San José, Costa Rica; Universidad Central de Venezuela, Caracas (1998); Universidad Ricardo Palma, Lima, Perú (2005 y 2009); Universidad del Turabo, Caguas, Puerto Rico; y el Sistema Nacional de Museos de Venezuela, Caracas (2011).

Un museólogo puede caracterizarse, en primer lugar, como historiador del arte, es aquella persona que tiene conocimientos acerca de todos los procesos inherentes de los departamentos sustantivos dentro de la gestión cultural de una institución museística.

Una profesión para existir, necesita definirse como tal, reconocida por otros especialistas, se dice que no hay una profesión, sino profesiones museales plurales (Dubé 1994) es decir, un conjunto de actividades vinculadas al museo, remuneradas o no, que permiten identificar a una persona y clasificarla dentro de una categoría social.

La mayoría de los agentes que trabajan en el ámbito de los museos está lejos de haber recibido la formación que esto implica, y muy pocos pueden pretender ser museólogos por el solo hecho de su presencia en un determinado museo. Sin embargo, existen en ellos, numerosos perfiles que requieren un bagaje de conocimientos específicos, me refiero a los integrantes de los departamentos y jefaturas –teóricas o prácticas- que conforman dicha “gestión cultural”, tales como el diseñador gráfico, fotógrafo, personal administrativo, docente, periodista, etc.

Estos numerosos agentes -trabajadores- que se encuentran en el seno de la institución, no mantiene sino una relación relativamente superficial con el principio mismo del museo, aunque para el gran público son ellos quienes lo personifican.

El ICTOP (Comité para la formación profesional del ICOM) ha descrito las funciones que diferencian entre estos personajes y el museólogo, sus funciones y responsabilidades, de la siguiente manera:

1. los agentes de vigilancia o guardianes custodios patrimoniales afectados a los espacios de exposición del museo, quienes, en razón de sus funciones, constituyen el principal contacto con el público, al igual que los encargados de la recepción. La especificidad de la vigilancia de los museos (medidas precisas de seguridad, evacuación del público y de las colecciones, etc.) ha impuesto progresivamente a lo largo del siglo XIX, las categorías de reclutamiento que corresponden a un cuerpo específico distinto del resto del personal administrativo.

2. Al mismo tiempo, la figura del conservador aparece como la primera profesión específicamente museable. Por largo tiempo, el conservador ha estado a cargo del conjunto de tareas directamente vinculadas con los objetos pertenecientes a la colección del museo: su preservación, investigación y comunicación. Su formación está vinculada desde un principio con el objeto de estudio de las colecciones (historia del arte, ciencias de la naturaleza, etnología, etc.) aun cuando desde hace algunos años va acompañada de una formación más museológica, como la que ofrece hoy un cierto número de universidades.

Muchos conservadores especializados en el estudio de las colecciones -que sigue siendo su principal e incontestado campo de acción- no pueden presentarse como museólogos ni como museógrafos aun cuando algunos, en la práctica, conjugan con toda facilidad los diferentes aspectos del trabajo museable.

Es aquí cuando el término museólogo se aplica al investigador cuyo objeto de estudio trata de la relación específica entre el Hombre y la realidad, caracterizada como la documentación de lo real por medio de la aprehensión sensible directa. Su campo de acción descansa esencialmente sobre la teoría y la reflexión crítica, ya sea que trabaje dentro o fuera del museo, por ejemplo, en una universidad o en otros centros de investigación.

Por extensión, y especialmente en Canadá, el término museólogo se utiliza para designar a toda persona que trabaja para un museo desempeñando funciones de jefe de proyectos o programador -coordinador- de exposiciones.

El museólogo se diferencia del conservador, por ser el encargado de la concepción y de la organización general del museo, de las gestiones relacionadas con la seguridad o la conservación y de la restauración, pasando por las salas de exposición, permanentes o temporarias.

El museógrafo, por sus competencias técnicas, tiene una visión experta sobre el funcionamiento del museo en su conjunto -preservación, investigación y comunicación- y puede administrar (por ejemplo, a través de la redacción de pliegos de condiciones presupuestarias) los datos vinculados a la conservación preventiva tanto como las informaciones a comunicar a los diferentes públicos.

3. El museógrafo se distingue del expógrafo, término propuesto para designar a quienes tienen las competencias necesarias para realizar exposiciones -montajes-, ya sea en un museo o en un espacio no convencional.

4. También se diferencia del escenógrafo de exposiciones (o diseñador de exposiciones), en la medida en que este último, utilizando técnicas de acondicionamiento del espacio escénico, puede ser también apto para concebir montajes de exposiciones.

– Las profesiones de expógrafo y escenógrafo, han estado durante largo tiempo emparentadas con la de decorador, que remite a la “decoración” de los espacios-

Numerosos expógrafos y escenógrafos de exposición se caracterizan por ser arquitectos o arquitectos de interiores, lo que no quiere decir que todo arquitecto de interiores pueda pretender el status de expógrafo, de escenógrafo y mucho menos de museógrafo. Es en tal contexto que la tarea del comisario de exposición (a menudo representada por el conservador, aunque a veces también por personal independiente del museo) cobra fuerza y sentido, ya que concibe el proyecto científico de la exposición y asume su coordinación.

5. A estas diferentes profesiones se han agregado otras transversales o domésticas entre las cuales figura la de jefe o encargado de proyectos (puede ser un científico o un museógrafo). Es responsable de la puesta en práctica de las actividades museales que reúnen a su alrededor especialistas en la preservación, la investigación y la comunicación, con miras a la realización de proyectos específicos tales como una exposición temporaria, el acondicionamiento de una nueva sala, de una reserva visitable, etc.

De manera más general, es muy probable que los administradores o gestores de museos, ya reunidos en algún Comité del ICOM*, velen por poner en valor las especificidades de sus funciones, distinguiéndolas de las de otras organizaciones, lucrativas o no.

Existen numerosas tareas clasificadas a nivel administrativo, como ser la logística, la seguridad, la informática, el marketing, las relaciones con los medios, cuya importancia va en aumento. Por su parte, los directores de museos presentan características profesionales que abarcan una o varias de las competencias evocadas.

El Museólogo es símbolo de autoridad en el seno del museo, su perfil es el conocimiento de la ciencia, historia, objetivo y la razón museística, su función en la sociedad, sus particulares sistemas de investigación, educación y organización, sin dejar atrás la puesta en escena –salas expositivas- las técnicas al expresar en el espacio y recorrido los conocimientos museológicos, especialmente sobre la arquitectura, el diseño y el ordenamiento de exposiciones, basadas en las investigaciones científicas.

Con el museólogo se incluye el diseño y montaje de las exposiciones: circulación, iluminación, dominio cromático, mobiliario y/o dispositivos museográficos, imagen gráfica, señalización y su respectivo proceso de evaluación. Figura a su vez como administrador o conservador, por ejemplo, se presentan a veces como revelador de las estrategias de acción del museo.

Desarrolla de manera amplia, analítica y sustentada el tema, los conceptos e ideas iniciales a una exposición y constituye la base para preparar el guión museológico y museográfico, que son en gran parte la columna vertebral de una gestión expositiva y museística.

* ICOM El Consejo Internacional de Museos, creado en 1946, es la única organización de museos y profesionales de museos con alcance mundial dedicada a la promoción y protección del patrimonio cultural y natural, presente y futuro, material e inmaterial.

Roma F. Sarmiento F.  –  @roma_sarmiento

 

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Columnista

Roma F. Sarmiento F.

Roma F. Sarmiento F.

Docente, Curadora de arte y especialista en Museografía, Museología, con más de veintisiete años en ámbito cultural venezolano.