Política

¡Se le cumplió el tiempo!

¡Qué maravilla vivimos en estas fechas! Celebramos definitivamente un tiempo nuevo. Es un tiempo de cambio decisivo y permanente.                                                      .

En un pesebre en Belén de Judá, entre pañales, vemos al rey de Israel, junto a los más pobres y sencillos, los pastores y los niños.

El que debía venir, se presenta como un niño: la gloria de Dios hecha carne ¡Que misterio tan grande! Dios mismo entre nosotros.

Estamos atareados en el día a día y muchas veces somos incapaces de observar las maravillas de esa “salvación” que se manifiesta desde lo humilde y sencillo. ¿Cómo descubrir en nuestra cotidianidad esa maravilla, esa Luz que viene de lo alto?

La oscuridad que cubre nuestra sociedad no nos permite encontrar la belleza de una nueva realidad que transforma al mundo; que nos transforma a cada uno de nosotros. Esta realidad nueva nos mueve a un cambio profundo, real y permanente.  Sólo los más pobres y humildes logran “celebrar” esa primera muestra del cambio; esa ruptura del tiempo que nos permite descubrir un tiempo nuevo.

La férrea opresión romana que somete a los hijos del rey David, obliga a cada uno a censarse en su pueblo. Cada quien, por sortilegio del destino, de la historia humana, debe ir a su lugar de origen. Debe “hacer su cola” por órdenes del régimen opresor romano para poder registrarse en su tierra. José, el esposo de María, debe recorrer aquellas llanuras y desiertos para ir hasta el pueblo de David, de quien desciende, por ende, donde se censará. Allí, María, la bienaventurada, va en avanzado estado de gravidez. Es en Belén que “se le cumplió el tiempo (Lc 2:6)”.

Ante el asombro de los sencillos pobladores de aquél lugar y tiempo, María alumbra a quién es la Luz del mundo, Jesús, el Cristo. ¡Otro enigma de esa primera navidad oculta para los opresores y los poderosos! Quiso Dios venir a los desamparados para desde ese abandono dar muestra de su grandeza liberadora.

En estas navidades de 2016, busquemos en ese pesebre, en esa primera navidad, la fuerza para continuar nuestra lucha por nuestra Venezuela, abandonada y olvidada de los poderosos. Pidamos a nuestra María, virgen de los Llanos, Nuestra Señora de Coromoto, para que se cumpla el tiempo de su amor y salvación en nuestras tierras…


Rafael Martínez N.  –  @rafaelmartinezn


 

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Columnista

Rafael Martínez Nestares

Rafael Martínez Nestares

Economista (UCV). Maestría en Planificación (CENDES). Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas. Articulista de El Universal en su versión digital. Fue Secretario General de Gobierno de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Profesor Universitario. Presidente del Instituto de Estudios Iberoamericanos, en Caracas (Venezuela) y Editor-Asociado de las revistas arbitradas: Estudios Iberoamericanos y Arbitraje Universitario. Miembro del Programa de Promoción al Investigador. Miembro del Comité de Revistas de Ciencias Sociales de Iberoamérica.