Política

Punto muerto

“a la memoria del Dr. Antonio Coromoto Mezones”

El ejercicio del poder en Venezuela está rindiendo lo mínimo indispensable. Están en el gobierno, pero no generan satisfacción alguna a los ciudadanos. Esta es la situación actual en nuestra patria. Muchos, a diario preguntan ¿Cómo estamos? Esa es la respuesta: en punto muerto. El diálogo, interesante propuesta a llevar a cabo, sobre todo si tienes el agua al cuello, sirvió al régimen para “alagar la arruga” de su agonía. El diálogo habría permitido iniciar una nueva etapa de cambio, donde los estertores de un modelo moribundo podría recoger un segundo impulso dentro del esquema democrático: salvar al PSUV y sus líderes para contiendas futuras. Las acciones tomadas y las declaraciones dadas muestran el desinterés de sus personeros por la democracia.

Preocupante que jóvenes diputados como Héctor Rodríguez expresen que las elecciones regionales “no son prioridad del PSUV”. No fue guerrillero ni estuvo en la lucha armada contra la cuarta república ni la partidocracia… entonces, la vida democrática no forma parte de su ideario de lucha ¡Terrible conclusión!

La suspensión de los pasaportes de los Diputados Florido y Dávila tras la infeliz “anulación” administrativa de sus documentos constituye un acto de sumo irrespeto a la condición parlamentaria, a su inmunidad y a la esencia del derecho fundamental a la “identidad personal” de cada ciudadano. No poseer documento de identidad personal implicaría ser un “no ciudadano” por lo que nadie puede existir y estar a la vez ausente. La violación de este derecho fundamental es una etapa grave en que vivimos actualmente. Por otro lado, la libre movilidad de los ciudadanos por el territorio nacional  y la región latinoamericana empieza a ser una situación de preocupación para todos. De ahí la suspensión de marchas, el cierre de estaciones de metro, el cierre de vías principales a la ciudad capital, el establecimiento de un “gobierno” alterno a Libertador presidido por el hoy alcalde Rodríguez. Nuevas demostraciones del conocimiento de la futura derrota municipal en esa entidad capitalina. Ya lo habían hecho con la Alcaldía Metropolitana tras el triunfo de Antonio Ledezma y la creación del gobierno del Distrito Capital, unos años atrás.

Ahora, se pretende “convalidar” los partidos políticos. Resulta que el Consejo Nacional Electoral (CNE) exige que el derecho a asociarse con fines políticos deba cumplir un previo porcentaje de los votantes en cada entidad federal, según las últimas elecciones. Es decir, el derecho a asociarse no proviene de los grupos humanos que lícitamente pretenden reunirse para presentar a otros su postura política. Por ejemplo, el Partido Comunista de Venezuela  (PCV) o el Partido Patria para Todos (PPT) no lograrían tal porcentaje. Sin embargo, no tendrán que “convalidar” pues reclamaron públicamente y además forman parte del grupo electoral del régimen.

¿Dónde nos encontramos? En el punto muerto. Hay total ineficiencia que reduce el rendimiento del gobierno. Por ello, se aumentan las penurias y el sufrimiento de los ciudadanos. Entonces, la consulta popular no es prioridad para el régimen. Ahí estamos.


Rafael Martínez N.  –  @rafaelmartinezn


 

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Columnista

Rafael Martínez Nestares

Rafael Martínez Nestares

Economista (UCV). Maestría en Planificación (CENDES). Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas. Articulista de El Universal en su versión digital. Fue Secretario General de Gobierno de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Profesor Universitario. Presidente del Instituto de Estudios Iberoamericanos, en Caracas (Venezuela) y Editor-Asociado de las revistas arbitradas: Estudios Iberoamericanos y Arbitraje Universitario. Miembro del Programa de Promoción al Investigador. Miembro del Comité de Revistas de Ciencias Sociales de Iberoamérica.