Política

«Oscuridad Total» por @rafaelmartinezn

En dos artículos anteriores, Reconciliación y Paz (2014) y El Averno (2016), hicimos referencia colateralmente al tema que hoy nos ocupa, sin por ello, ahondar en la profundidad de sus connotaciones morales y sociales.

Así es. Los acontecimientos vividos por los venezolanos en los últimos días son una demostración de la total indolencia del régimen para con los ciudadanos, por un lado, y; la total ausencia del sentido estratégico de nación que –después de más de veinte años de gobierno chavista-madurista, debiera haber permitido un manejo alternativo, coherente y eficiente de los posibles desperfectos eléctricos, energéticos o como se les quiera llamar, más aún en un gobierno que esgrime constantemente el “estado de guerra” por unas supuestas “fuerzas externas” que nunca han venido a tocarle “ni con el pétalo de una rosa”.

Es grave lo que vivimos. La inconciencia en el manejo de la cosa pública y el persistente estado de caos, desorden y anarquía que se genera como praxis de la ejecución de la acción pública del régimen nos ha llevado a tener un país en condición ruinosa, toda vez que el erario público constituye el fondo del cual se financia cuanta actividad organiza el régimen en una unión “cívico-militar” que ha venido a ser una alianza político-partidista que contraviene nuestra Carta Magna y, que pone al margen de la Ley a un conjunto de funcionarios que han usufructuado la cosa pública para fines distintos a los establecidos en los respectivos presupuestos institucionales. Por esto, la Asamblea Nacional, en uso de las atribuciones que le competen en base a la Constitución, las Leyes y reglamentos. La Comisión de Contraloría, deberá iniciar y/o continuar las investigaciones y solicitar las comparecencias correspondientes de los funcionarios o exfuncionarios que han venido ejerciendo cargos de dirección y responsabilidad en la resolución de tan delicadas áreas como lo son: la generación eléctrica y el suministro de agua potable. Millardos de bolívares de los nuevos y los viejos conos monetarios, y millones de dólares en reparaciones y contratos que, ni  solucionan las dificultades de los ciudadanos, ni permiten tener una visión estratégica que ponga al país en una mejor posición ante los embates de cada momento. A nadie, bajo ningún concepto, se le puede ocurrir hacer depender a un país de una única fuente de generación eléctrica. En el caso venezolano, Gurí. Es decir, que en un caso extremo, como el sucedido en días pasados, todo el país se queda sin electricidad, a pesar de 20 años de revolución, con más de 12 años de prédica “de estado de guerra” sin observar una “salida para una situación de crisis extrema” como la acaecida. Ante estas miserias morales en el manejo de los recursos públicos y el impacto social por los resultados adversos ocurridos es que debemos poner nuestra atención de cara a la transición que debe ocurrir…

Rafael Martínez N.  –  @rafaelmartinezn

 

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Columnista

Rafael Martínez Nestares

Rafael Martínez Nestares

Economista (UCV). Maestría en Planificación (CENDES). Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas. Articulista de El Universal en su versión digital. Fue Secretario General de Gobierno de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Profesor Universitario. Presidente del Instituto de Estudios Iberoamericanos, en Caracas (Venezuela) y Editor-Asociado de las revistas arbitradas: Estudios Iberoamericanos y Arbitraje Universitario. Miembro del Programa de Promoción al Investigador. Miembro del Comité de Revistas de Ciencias Sociales de Iberoamérica.