Política

Lo principal y lo accesorio

Este régimen inauguró su “reinado” con la designación de “bolivariana” a la patria del gigante de América, Simón Bolívar. Igualmente, profanó su tumba con despropósitos aún no clarificados.

Los términos de nuestro título provienen de la jerga jurídica. Ya los abogados empezarán a sacar sus aportes desde su fuente de saber: el derecho. Sin embargo, modestamente nos acercamos a los términos en cuanto a lo que en sí, significan para quienes hablamos castellano.

Este régimen de improvisados de la historia y en la historia patria, ha venido durante veinte años deconstruyendo el ideario bicentenario de nuestra tradición para montar un nuevo y fabulado cuento, proveniente de leyendas de taberna. Este régimen inauguró su “reinado” con la designación de “bolivariana” a la patria del gigante de América, Simón Bolívar. Igualmente, profanó su tumba con despropósitos aún no clarificados pero, muy de seguro, cercanos a supercherías vinculadas a creencias animistas u afrocubanas. 

Ahora, tras un dislate del ejecutivo, en una alocución nacional, cambian el nombre del estado Vargas por La Guaira, para beneplácito de las “focas que aplaudirán” cual “circo humano” un deleznable trato al primer y único presidente civil del siglo XIX venezolano, José María Vargas. No es de extrañar. Las dictaduras son militares y en ellas, los civiles sobran, aunque somos la mayoría y representamos “el pueblo”, al cual los miembros del “régimen” dicen representar y defender. 

De esta forma, olvidamos lo principal: el hambre, la miseria y el dolor de tantos compatriotas que sufren a diario un régimen incapaz de poner a funcionar, en forma coherente, productiva y eficiente, el aparato productivo, el sistema sanitario y de salud así como tantos espacios que requieren de una mano cercana para solventar las necesidades más próximas de los ciudadanos. Es mejor, esconder la incapacidad gerencial detrás del discurso de la “guerra económica” y tener a nuestros niños y ancianos pasando hambre. 

Es hora de centrarnos en lo principal: un país independiente, de ninguna manera atado a ideología política ni gobierno alguno, interno o externo. Lo primero somos las mujeres y hombres venezolanos que requerimos empleos adecuados, bien remunerados y ajustados a las condiciones actuales de la economía. El régimen, si gobierna como esgrime, que resuelva los primordiales problemas nacionales: salud, economía y vivienda, pero verdaderamente. En veinte años podían haber desaparecido con los cordones de miseria que rodean nuestras grandes ciudades. Pero es mejor tener pobres, así tienen control con dádivas a más del 60% de nuestra población urbana. 

Mucho queda por andar, depende de nuestro entusiasmo y empeño. Es un trabajo de grupo, y somos muchos los que queremos un cambio ya. ¡Avancemos en el cambio! 

Rafael Martínez N.  –  @rafaelmartinezn

 

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Columnista

Rafael Martínez Nestares

Rafael Martínez Nestares

Economista (UCV). Maestría en Planificación (CENDES). Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas. Articulista de El Universal en su versión digital. Fue Secretario General de Gobierno de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Profesor Universitario. Presidente del Instituto de Estudios Iberoamericanos, en Caracas (Venezuela) y Editor-Asociado de las revistas arbitradas: Estudios Iberoamericanos y Arbitraje Universitario. Miembro del Programa de Promoción al Investigador. Miembro del Comité de Revistas de Ciencias Sociales de Iberoamérica.