Política

Abandono

Las disquisiciones jurídicas sobre el abandono del cargo de presidente fueron suficientemente debatidas en la Asamblea Nacional (AN) el pasado 9 de enero. En efecto, las posturas a favor y en contra pudimos conocerlas de viva voz de nuestros parlamentarios ese día.  Magistral disertación  expuso el avezado diputado, Henry Ramos Allup, quien desde el origen y uso de la palabra “abandono” como el contexto jurídico-constitucional en que se enmarca, sirvió para que el ex presidente de la AN desmontara los argumentos en contra y contribuyera a promover la votación mayoritaria de ciento seis votos para calificar el precitado abandono del cargo del presidente Nicolás Maduro.

En realidad, esta decisión no se refiere a la ausencia física. Ni tampoco a los aciertos, si los hubiere, en el manejo de los fondos públicos o la gestión ejecutiva. Lamentable si, es el abandono del diálogo, la comprensión del otro y el entendimiento de la situación que vive el país por parte del presidente Maduro. Si no fuere así, cómo se entiende una presentación de Memoria y Cuenta del presidente ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) o, una constante anulación de cuanta Ley aprueba la AN por parte del mismo TSJ.  Realmente los tiempos que vivimos nos muestran la incapacidad para solventar nuestras dificultades nacionales. De igual manera, el Consejo Nacional Electoral (CNE) tampoco ha coadyuvado a buscar salidas electorales que permitieran a los venezolanos encontrar espacios nuevos donde vivir realidades de cambio permanente. Muestra de ello es la suspensión de las elecciones a gobernadores de 2016 y aún no ha convocado dicho proceso.  Casi 18 años de régimen que pretende perpetuarse con artimañas técnicos-jurídicas que no responden a las necesidades de estos tiempos nuevos.

Es posible construir una sociedad nueva si nos entregamos al compromiso ciudadano. Un compromiso que va más allá de marchas y redes sociales.  Que se muestra a través de la organización ciudadana entregada a buscar soluciones en el aquí y el ahora. El poder ciudadano está muy cerca de nosotros en cada aldea, barrio, parroquia, edificio, urbanización…  El poder ciudadano es un centro de reclamo y exigencia a nuestros gobernantes locales, regionales y nacionales. El poder ciudadano es la base del cambio en este tiempo. Organízate y contribuye a reinventar a Venezuela. No abandonemos a nuestra patria.


Rafael Martínez N.  –  @rafaelmartinezn


 

ElColumnero.com no se hace responsable, ni se solidariza, con las opiniones o aseveraciones que realicen los colaboradores en sus artículos de opinión.

 

Columnista

Rafael Martínez Nestares

Rafael Martínez Nestares

Economista (UCV). Maestría en Planificación (CENDES). Doctor en Ciencias Económicas y Administrativas. Articulista de El Universal en su versión digital. Fue Secretario General de Gobierno de la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Profesor Universitario. Presidente del Instituto de Estudios Iberoamericanos, en Caracas (Venezuela) y Editor-Asociado de las revistas arbitradas: Estudios Iberoamericanos y Arbitraje Universitario. Miembro del Programa de Promoción al Investigador. Miembro del Comité de Revistas de Ciencias Sociales de Iberoamérica.