Política

Los Jaguares Americanos, ¿Rugirá Venezuela como uno?

Luis López
Escrito por Luis López

¿Será que cuando rujan los Jaguares Americanos, en algún momento escucharemos allí a Venezuela? El diario El Mercurio acuñó el término “Jaguar Americano”, a mediados de los noventas, para referirse a Chile, haciendo una clara alusión a lo que se conoció como el despegue de los Tigres Asiáticos, integrados por Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur en el siglo pasado.

Luego, en este siglo, el mundo se encuentra con un nuevo fenómeno, el de los “Leones Africanos”, conformados por Ruanda, Kenia, Tanzania y Uganda, lo cual ha dejado atónitos a todos los que pensaban que África sería por siempre un continente condenado a la miseria.

Sólo hasta los momentos se ha hecho referencia a Chile como uno de esos Jaguares por su crecimiento, pero Perú tiene excelentes perspectivas; por su parte, Brasil y Argentina comenzaron a corregir el mal rumbo que llevaban. Sólo espero que el momento del fenómeno felino latinoamericano, sea en este siglo y no en el próximo.

La experiencia asiática y africana ha demostrado que el atraso de los pueblos no radica en haber sido una colonia saqueada, padecer los efectos del neoimperialismo representado en las transnacionales capitalistas o ser explotados por el Fondo Monetario Internacional y los Estados Unidos, tal y como se ha hecho creer entre otros, por el autor de aquel libro que osadamente en alguna cumbre le regaló Chávez a Obama, “Las Venas Abiertas de América Latina” de Eduardo Galeano,  obsequio que supongo causó profunda hilaridad en el agasajado, puesto que las ideas del uruguayo carecen de todo sentido común y elemental lógica.

Fabuloso sería para el continente, que se establezca como libro obligatorio de cabecera para estudiantes de bachillerato y universidades, al “Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano” de Álvaro Vargas Llosa, Carlos Alberto Montaner y Plinio Apuleyo Mendoza, libro que además de ser una crítica al desempeño del típico político populista latinoamericano, rebate uno a uno los argumentos esgrimidos por la izquierda, para explicar el fracaso de nuestro decadente desempeño económico.

En Venezuela, hemos hecho muchos experimentos en este gran laboratorio político y económico en el que convertimos al país. En la última mitad del siglo pasado probamos hasta el hartazgo con la socialdemocracia y la doctrina social de la iglesia, germen del sistema con el cual inauguramos el siglo y cerramos el anterior, pero no precisamente con broche de oro, ya que el Socialismo del Siglo XXI, sólo trajo consigo hambre y miseria para el Pueblo que tanto dicen defender y amar, no quiero ni imaginar qué sería de nosotros si le tuviesen rabia.

El mundo entero entendió que el Socialismo es un modelo contrario a la naturaleza humana, macabro en esencia, no funcionó, no funciona, ni funcionará en ningún lugar en el que se trate implementar, es inviable e insostenible, sin importar el tamaño del territorio, la cultura, religión, cantidad de población o recursos naturales a disposición, su destino inexorable es el fracaso.

Lamentablemente no es tan rápido el cambio cultural que se requiere, para desterrar definitivamente las ideas socialistas de la mente de las personas, y que finalmente se entienda que la riqueza no se puede redistribuir, porque cuando se acaba, sólo queda hacer repartos equitativos de miseria, lo cual al final es una tremenda injusticia.

La riqueza debe generarse o crearse. Como dije, probamos ya con todo, pero con la única medicina que no hemos probado para este cáncer socialista que nos está llevando a la muerte, es con la Libertad. No hay Nación que se considere desarrollada en el mundo, en donde su ciudadanía goce del tan anhelado Estado de Bienestar, que no tenga como valor primigenio y fundamental la mencionada Libertad, la cual debe estar absolutamente garantizada por el sistema político.

Además, para lograr el avance y evolución de una sociedad, es fundamental que el sistema económico promueva la libre competencia, y el sistema jurídico proteja la propiedad privada.

La anterior fórmula en los tres sistemas, fue la que implementaron los Tigres en Asia, la están aplicando los Leones en África, y nada impide que la región Latinoamericana pueda hacerlo, sólo falta que sus ciudadanos y políticos decidan convertir a sus países en los mentados Jaguares Americanos.

Los venezolanos tenemos como opciones, hacer escuchar el rugido gatuno dentro de nuestras fronteras, o seguir oyendo los estentóreos gemidos agonizantes de un país, en donde un sistema como el socialismo continúe aniquilándonos.

No es un milagro lo que hace falta, como se creyó le ocurrió a Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial, la estrategia fue trabajo y más trabajo duro, acompañado del cambio definitivo de sistema, y no es para menos, ya que el reto es reconstruir un país de las cenizas.

Esta reconstrucción parte del concurso de una buena parte de los venezolanos unidos para lograr el mismo fin, el Desarrollo Económico de Venezuela, incluyendo principalmente a los empresarios, inversionistas, intelectuales, profesionales, y por supuesto, a los trabajadores.

Partiendo de la idea clara que el socialismo debe ser erradicado, ya que es sinónimo de fracaso, hambre y miseria, como ya quedó perfectamente demostrado, tendremos el resto del camino despejado, estará por fin visible la luz al final del túnel.

La generación y creación de riqueza, sólo es posible en un entorno económico adecuado para atraer las inversiones, en el cual haya bajos impuestos, respeto a la propiedad privada, seguridad jurídica, un gobierno limitado, libre competencia, y una moneda sólida. Ninguna de esas condiciones están dadas en Venezuela, por ello en lugar de atraerlas sólo conseguimos ahuyentarlas, puesto que ya no solamente padecemos de fuga de capitales, sino el éxodo masivo de materia gris, Venezuela está exportando agitadamente toda su mano de obra.

Con la fórmula anterior para atraer capitales, y combinarlos con una mano de obra calificada, desarrollo tecnológico, y la inmensa cantidad de recursos naturales con que la naturaleza nos premió, tendremos todo lo necesario para ser uno de esos Jaguares, pero mientras sigamos creyendo que la solución se encuentra en simplemente cambiar de gobernante, y sigamos dejando el sistema tal como está, en el cual está negada la posibilidad a sus ciudadanos para desarrollar su potencial al máximo, seguiremos en esta triste y desesperante agonía.

El mejor Gobierno no es el que más da, el mejor Gobierno es aquel en el cual las personas necesitan menos de él, y ello sólo es posible cuando reina la Libertad.


Luis López  –  @LuisLopezVzla


 

 

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Columnista

Luis López

Luis López

Abogado. Especialista en Gerencia Empresarial. Maestrante en Teoría y Política Económica. TSU en Recursos Físicos y Financieros. Profesor Universitario. Instructor en Empresas de Adiestramiento. Contador Público en Formación. Productor y Conductor de "Construyendo una Nueva Venezuela" transmitido por Radio Fe y Alegría 1390 AM y 105.7 FM. Coproductor y uno de los moderadores de "La Reforma", programa radial transmitido por Radio Uno 1340 AM. Consultor Gerencial, Jurídico y Tributario. Secretario Nacional de Formación Ideológica del partido "OPG Gente Nueva".