Política

Guaidó a Maduro: “Touché”

Lo hemos venido sosteniendo, aún estamos en “tiempos de Guaidó”, todo aquel análisis concluyente sobre esta figura política es mero capricho. El desespero ha hecho que algunos influencers de las redes sociales hayan ganado fama extrayendo furtivo provecho de sus graves errores, apostando infantilmente a su fracaso por aquello del hambre, de la necesidad el ego, del personalismo, del “yo se los dije”, haciendo leña de árbol caído teniendo o no razón.

Hemos sido muy enfáticos, el régimen castrista venezolano no tiene absolutamente nada de estratégico ni inteligente, pues todas sus tretas han sido a través de la violencia institucionalizada, lo que les ha costado, no solo el no reconocimiento como gobierno, sino innumerables sanciones y acusaciones tan graves como corrupción global, vínculos terroristas, narcotraficantes y crímenes de lesa humanidad. Lo que han hecho lo hubiese podido hacer cualquiera abrigado en recursos y armas a granel. Estratega e inteligente hubiese sido conservar el poder legal y legítimamente superando las adversidades de la manera correcta.

Lo dicho en el párrafo anterior antecede a lo siguiente: Guaidó 2020 es otra consecuencia de las torpezas del régimen, a finales del año pasado el “Presidente Interino” lucía pobre, desgastado nacional y foráneamente, a punto de autoinvalidarse con la paralegal implementación de la votación virtual a efectos de su segunda presidencia AN, pero la torpeza del régimen lo relanzó a niveles insospechados, incluso mejores que cuando asumió su interinato en enero 2019.

Otra metida de pata del castrismo fue el pasado 5 de enero, al instaurar violenta/ilegalmente una directiva descaradamente tarifada, tanto que se ha dado la tarea exclusiva de  investigar presuntos actos de corrupción de Guaidó al frente de la AN (quién nunca manejó recursos públicos) y no, por ejemplo, a esclarecer los miles de casos de la corrupción chavista, la peor que haya conocido la humanidad luego de la segunda guerra mundial, amén de sus demás delitos como los fraudes electorales o crímenes de lesa humanidad. Tras esa fecha, el régimen no solo revivió a su archirrival, sino que repuntó en su ya muy elevado repudio universal.

Ahora bien, la gira de Guaidó fue nominalmente un éxito, llevó su mensaje personalmente a las principales potencias del planeta. Debemos hacer una pausa porque China y Rusia son también potencias, pero su apoyo al régimen no es incondicional, al contrario, cada vez es más disimulado. A todas estas, el punto álgido fue el recibimiento realizado por Trump, no solamente en la famada Casa Blanca, sino ante Estado de la Unión Americana que recoge al congreso, senado y demás poderes de esa nación. Asimismo, los posibles candidatos presidenciales demócratas han manifestado mantener la línea dura contra el castrismo venezolano, tan es así que, en plena sesión de la referida unión, ambas cámaras y ambos partidos ovacionaron de pie a Guaidó.

El escenario es absolutamente distinto al 2019, Guaidó se separó de Voluntad Popular, marcó distancia de la oposición partidista, ha reconocido errores, en el plano pragmático ya no es presidente AN lo que le permite actuar con mayor rapidez sin perder la legalidad ni la legitimidad que lo inviste motivado a la actual coyuntura paraconstitucional en la que el chavismo ha tragicalizado al país. La otra gran diferencia es que Trump ha elevado a la enésima potencia su compromiso, no solo con Venezuela, sino con Latinoamérica, con Europa, con el mundo entero, principalmente con su país, en determinantes momentos electorales donde el voto latino es fundamental. No creemos haya asumido semejante compromiso sin que ya tenga un plan ejecutable a corto plazo.

Nada es igual al 2019 ¡Nada! este año el chavismo empeoró su crítica condición, ensimismado por las consecuencias de sus magnánimas torpezas. Se enfrenta a la bravura de quienes se ha mofado por más de 20 años. Ahora los venezolanos amantes de la paz, la democracia, inermes, no estamos solos… el mundo escuchó nuestros gritos de ¡Auxilio!

Leandro Rodríguez L. – @leandrotango

 

ElColumnero.com no se hace responsable, ni se solidariza, con las opiniones o aseveraciones que realicen los colaboradores en sus artículos de opinión.

 

Columnista

Leandro Rodríguez Linárez

Leandro Rodríguez Linárez

nacido en Barquisimeto el 22 de septiembre de 1974, licenciado en ciencia política (politólogo) de la UFT 1997 especialista en participación ciudadana, análisis del entorno y procesos electorales.