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«Apatía y contradicción» por @deoliveira2112

Hernán De Oliveira
Escrito por Hernán De Oliveira

“La democracia constituye necesariamente un despotismo,

por cuanto establece un poder ejecutivo contrario a la voluntad general.

siendo posible que todos decidan contra uno cuya opinión pueda diferir,

la voluntad de todos no es por tanto la de todos,

lo cual es contradictorio y opuesto a la libertad”

Immanuel Kant

            Hace vuelta ya de un año, escribía para esta prestigioso canal de información acerca de las conductas paradójicas que venimos mostrando los venezolanos en diversa materias cotidianas, al mundo que nos hemos tornado inexplicables para nosotros mismos, más aun para los que habitan fuera o son extranjeros.

            El capítulo aquí es el contraste que es necesario hacerlo visible. Siempre que observamos noticias de otras partes del planeta, como el caso de la toma del palacio de gobierno en Ucrania, los actos terroristas ocurridos en Francia, discusión de la ley en Colombia y los diversos homicidios grotescos en Estados Unidos, cuyas secuelas sociales movilizan de manera importante la población, permanecen alerta, involucrándose con los eventos tanto en las redes sociales como en el acto mismo de presentarse en los sitios de convocatorio o reunión. Lo que llamo contraste empieza por la duda que me surge: para todos los casos mencionados ¿qué tanta población no se involucró con lo mencionado? ¿Cuántos hicieron alguna práctica totalmente antagónica a los citados sucesos? ¿Cuántos franceses acudieron al día siguiente a una discoteca o a la playa luego de aterrorizar a París? No dudo que resulte estadísticamente imposible pensar que el 100% de las personas permanezcan acompañando una realidad solamente. Tampoco los noticieros internacionales nos muestran eso. Solo esbozo una imagen. Voy al caso local.

            Al menos en diferentes años hemos sido testigos (o protagonistas) de los contrastes sociales. Actualmente en la palestra está debatirse entre estar atento y partícipe a las revueltas que han dominado Caracas y otras ciudades del país producto de las írritas sentencias del TSJ o ir a la playa, comer fresa con crema a la Colonia Tovar o hace una fiesta. No es un juicio moral lo que hago ni pretendo hacerlo, sino que admitamos la evidencia que nos estalla en el rostro cuando vemos como una masa muy importante de personas son arremetidos con violencia por armas, gases, intimidación de colectivos e incendio de edificios, mientras otra cantidad de personas planifican bajar a la playa o comprar el licor para realizar la fiesta de la noche. ¿Acaso no es que a todos les afecta las medidas económicas, políticas y sociales que dicta el gobierno? No se deja de escuchar las quejas de que no hay pan, que el pescado está caro o qué se va hacer con los billetes de 100, pero aun así hay esa insistencia casi absurda de vivir en el esfuerzo de “normalizar” lo que ocurre y pretender que el gobierno se irá por su cuenta porque “Otro” se encargará de bajarlos del curul o que las manifestaciones son puntadas intestinales de un grupo de personas obstinadas que no tienen nada que hacer y que durará apenas unas horas. ¿Cuánta apatía y contradicción en nuestra sociedad?

            Un solo aspecto a visibilizar: frente a estos eventos por lo doloroso que resulta, las personas podemos reaccionar defendiéndonos ante tan abrumadora realidad, intentando precisamente normalizar el estado de las cosas, dejando de ver las noticias, continuando las rutinas y a lo sumo emitir uno que otro comentario. Por otro lado, aquellos que han incorporado en su consciencia que se puede alcanzar un mejor nivel de vida, pero para ello hay que pagar un precio y es el soportar un cierto monto de dolor psicológico, que implica salir de la rutina y llevar a cabo actuaciones que contribuyan a transformar la realidad que ya evidenció como adversa.

            Para el momento que se publique estas líneas, estaremos en plena Semana Santa. Que Dios se apiade una vez más de nuestro pueblo.


Hernán De Oliveira  –  @deoliveira2112


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Columnista

Hernán De Oliveira

Hernán De Oliveira

Psicólogo Mención Clínica Dinámica (UCV). Magister Scientiarum en Información y Comunicación para el Desarrollo (UCV). Coordinador Terapéutico del Programa Integral de Atención en Adicciones-Salud Chacao. Profesor Universitario en el Colegio Universitario "Prof. José Lorenzo Pérez Rodríguez".