Adiós, adiós

Por Dios, que lo envíen a otro mundo. No que muera, el personaje no despierta odio, solo una fatiga que se reproduce, multiplicada cada fin de semana que este redactor escribe por obligación, para ganarse la vida y porque lo lleva haciendo desde el siglo pasado. Es su forma de sobrevivir, o de entender la … Sigue leyendo Adiós, adiós