Criterios Política

Análisis Político Sobre La Política

Criterio de Lectores

(Para políticos serios y quienes dicen no ser políticos)

Segunda Parte

Últimamente nos han llovido muy fuerte los problemas y cambian tan rápidamente los hechos que es casi imposible hacer un análisis político, sin correr el riesgo que el mismo pierda vigencia, aun cuando la tinta no haya secado, el Smartphone no haya enviado su mensaje u el ordenador fijo no haya guardado la opinión de interés. Sin embargo, para que analicemos el tema de  la mala prensa que ha tenido la política no hace falta mayor esfuerzo, porque muchas de las causas que la originaron aún perviven.

          La democracia de Venezuela ha sido una democracia de partidos. Ahora bien, la democracia es el único sistema político capaz de auto enjuiciarse, auto corregirse y auto renovarse. Lo que se quiere decir con esto es que, los partidos políticos deben en un auto crítico examen encontrar la manera de reparar sus fallas y corregir sus desviaciones para finalmente renovar sus cuadros (con líderes y dirigentes jóvenes) conservando dentro de la organización a las personas adultas o mayores que por su honestidad en la conducta, experiencia, equipamiento político y preparación intelectual puedan orientar a los novatos para evitar errores pasados Ahora bien, ¿Cuáles fueron esos errores (a juicio de quien esto escribe y por lo que se  ha escuchado de la gente) cometieron los partidos políticos en la bautizada 4ta república de Hugo Chávez? 

          Los partidos para la época (1958-1998)se transformaron en agencias de colocaciones o empleo, centros de beneficencia pública, gestores de contratos de obras públicas, receptores de finanzas con dudoso origen, instrumentos de lucro personal para varios de sus líderes y dirigentes, centros de campañas electorales que olvidaron la formación política e ideológica, guaridas de gente sin virtud ni oficio, secuestradores de control de las autonomías de los gremios (profesionales, sindicatos, clubes sociales, ligas campesinas, centros deportivos, y cuanta instancia de la sociedad intermedia exista), y una lista interminable de etcéteras por lo cual no alcanzaría espacio ni caracteres para mencionar dichas desviaciones o fallas. Hoy por cierto, el PSUV reproduce las mismas desviaciones o fallas, creando otras nuevas y profundizando las viejas.

          De su artículo “La Inquisición” Américo Martin nos dice: “Estando tan relacionada con la vida corriente, la política se coloca al alcance de casi todos. Muchos opinarán libremente y muy, pero muy bien que lo hagan. No obstante, sigue siendo verdad que sin una idea clara de lo que los abogados llaman “tema decidendum” sean más propensos a posiciones extremo-maximalistas. Si la flauta no les suena, aparecen las emociones vengadoras”. Tal como lo expresa Américo Martin, por lo general, los críticos permanentes y viciosos de la Política se solazan en la venganza en contra de ella, sin respuestas o soluciones que puedan remediar su ausencia.                   

          Pero hay esperanza. La solución está en la Política con “P” mayúscula. En la Política del servicio público o del bien común. Los bienes son para remediar los males, reza el viejo dicho. La Política ha tenido mala prensa por culpa de algunos políticos incompetentes por naturaleza  (logreros militantes de partidos o mercenarios independientes), que no representan la mayoría de la clase política y además no cuentan con la ética necesaria para tan noble y digno encargo. Entonces, NO debemos generalizar sino particularizar al momento de echar dedo o repartir culpas, ya que se le causa un grave daño a los partidos políticos y a la democracia como sistema político de gobierno, el que mejor funciona, perfectible por nacimiento.

          Repito a pie de juntillas: La solución a los males de la política con “p” minúscula está en los bienes de la Política con “P” mayúscula. En la formación, doctrina e ideología que caracterizan a la Política. En los mecanismos para recibir los bienes de una gran enseñanza, en los principios bajos los cuales se agrupan las personas en la búsqueda del bien común y que les sirve de guía, y finalmente en la aplicación de la enseñanza a los campos concretos del orden social, político, económico y cultural, determinando fines y seleccionando medios. 

          En lo personal, siempre aconsejo desconfiar de los políticos o independientes que se dicen (porque se lo creen) santos, impolutos e infalibles, o de los que quieren hacer política y dicen no llamarse políticos. Debe, según esta humilde opinión, confiarse en los políticos que sabiéndose humanos son capaces de reconocer sus errores y así rectificar.

          Para decirlo con palabras del Padre Ricardo Bulmez: El que juzga a los partidos con prejuicio para buscar sus fallas las encuentra, y si no las tiene, entonces las inventa. El que busca defectos en los líderes y dirigentes políticos los encuentra porque los tienen, y si no los tienen se los ve porque se los busca.

          No en vano se repite todo el tiempo: “En la Política uno más uno todo el tiempo no suma dos”. La realidad es que en ella uno más uno es igual a dos o uno más uno puede ser diferente a dos, ocurriendo como en el álgebra abstracta en la cual, dependiendo de cómo se defina la suma en el conjunto, uno más uno puede ser diferente a dos. No condenemos entonces a la Política por la culpa de algunos políticos que no representan a la mayoría.

Atilano Linares – @atilanolinares

 

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