Salud

¿Qué hago para aliviar la insolación? por @infobeltran

Carmen Beltrán
Escrito por Carmen Beltrán

Para las vacaciones compramos todo para estar lo más cómodos posibles en la playa, piscina o montaña, pero, pocas veces nos preparamos para tener una piel apta para obtener un lindo y saludable bronceado. Mucho menos estamos pendientes de esos cuidados cuando vamos a marchas o nos toca hacer colas a la intemperie. Si en cualquiera de estas circunstancias nos insolamos ¿Qué podemos hacer cuándo ya el daño está hecho?

Basándonos en los beneficios que aporta la exposición al astro rey, tales como mejoría del estado anímico, absorción de vitamina D y calcio, fortalecimiento del sistema inmunológico pero, por sobre todas las cosas, la obtención de un color dorado, no le prestamos demasiada atención a las consecuencias adversas. Esta conducta es la causante de LAS QUEMADURAS SOLARES, que pueden ir desde leves cambios de coloración en la piel hasta verdaderos daños que pueden ameritar la hospitalización. Predominan las quemaduras de 1° y 2° grado, pero su gravedad va a depender de la extensión del área quemada y el fototipo de piel de la persona (rubia o morena). Estas quemaduras, también pueden encontrarse en personas que usan cámaras bronceadoras de forma indiscriminada y sin control.

Lo más común es encontrar una piel enrojecida, sensible, con ardor que aumenta entre las 6 y 48 horas y descamación de 4 a 8 días sin dejar marcas superficiales o cicatrices. En otros casos, encontramos la aparición de edema (piel hinchada), gran dolor y presencia de ampollas, erupciones cutáneas y hasta escalofríos. Los quemados solares deberán acudir al servicio médico si presentan los siguientes signos clínicos:

Mareo o desmayo, respiración acelerada, pulso rápido, sed extrema, escasa orina y ojos hundidos, piel pálida, pegajosa o fría, dolor en los ojos y sensibles a la luz, náuseas, fiebre y escalofríos, ampollas severas y dolorosas.

¿Qué hacer en casa para calmar las quemaduras solares?

Durante las primeras 48 horas se aconseja:

  • Baños con agua fría o, en su defecto, colocar compresas frías en las zonas afectadas.
  • Hidratar la piel con abundantes cremas humectantes colocadas previamente en la nevera.
  • Evite productos con Vaselina y calmantes tópicos que contengan anestésicos como Benzocaína o Lidocaína.
  • Uso de cremas con Cortisona que ayuden a bajar la inflamación previa consulta con un médico.
  • Se pueden consumir analgésicos tipo Ibuprofeno o Acetaminofén para disminuir las molestias.
  • Consuma abundante agua tanto para hidratarse como para forzar la producción de orina y arrastrar los radicales libres producidos por la lesión.
  • Use ropa holgada de algodón. Recuerde nunca rascarse la zona quemada.
  • Descanse en áreas ventiladas y frescas.
  • Se han visto buenos efectos calmantes con compresas frías que pueden ser de hojuelas de avena, agua de arroz, manzanilla, agua con sal marina, agua y vinagre, leche de magnesio, antiácidos tipo Maalox, geles de Sábila.

Después de las 48 horas y hasta los 15 días:

  • No vuelva a exponerse al sol.
  • No rompa las ampollas que aparecieron ni desprenda la piel quemada. Déjela que se descame sola o córtela con una tijera limpia.
  • Mantenga la piel humectada y protegida del sol con cremas fotoprotectoras y re-epitelizantes (consulte a su médico de confianza).
  • No utilice ropa, accesorios ni calzados ajustados que provoquen hinchado y marcas en la piel.
  • Use lentes con protección UV en áreas iluminadas.
  • Aumente el consumo de agua y alimentos antioxidantes como: vitamina C, zanahorias,, uvas, tomates, fresas, lechosa, lechugas y té verde.

A partir de los 15 a 20 días, puede acudir a la Medicina Estética:

  • Se recomienda realizar una limpieza, más exfoliación médica con la finalidad de eliminar las células muertas que obstruyen la respiración de la piel.
  • Hacer hidrataciones profundas y mascarillas revitalizantes en cabina para nutrir y proteger a la nueva piel que aparece.

 Recordemos que las quemaduras solares, si bien pueden no dejar cicatrices o marcas superficiales, siempre serán el paso para la aparición de lesiones pre-malignas y hasta malignas, que se traducen en cáncer de piel, ya que los daños producidos por el sol suceden por la acumulación de varias exposiciones solares sin fotoprotección desde que nacemos. Por tanto, el ideal será siempre obtener ese lindo color bronceado mediante exposiciones paulatinas, frecuentes, por períodos cortos de tiempo y con fotoprotección.

De igual manera, se recomienda el consumo de antioxidantes naturales que se encuentran en los alimentos, así como de productos farmacéuticos de consumo oral para protegernos de los efectos del sol durante la exposición y hasta días después.


Carmen Beltrán  –  @infobeltran


 

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Columnista

Carmen Beltrán

Carmen Beltrán

Médico Cirujano (UCV). Diplomado Internacional en Medicina Estética.
Máster en Láser y Fototerapia en Patología Dermatoestética (Centro de Estudios Colegiales del Colegio oficial de Médicos - Barcelona). Pionera en Ultherapy en Venezuela. Premio internacional IOCIM "Por su contribución médica a una mejor vida" 2012