Salud

“Biopolímeros: Cuando la belleza se convierte en horror” por @infobeltran

Carmen Beltrán
Escrito por Carmen Beltrán

 La constante búsqueda de la perfección física por parte del ser humano es una tendencia que no pertenece sólo a esta época. Tan es así que tan temprano como en 1900 ya se utilizaba grasa autóloga para corregir defectos de volumen y posteriormente, se inició el uso de Parafina para implantes testiculares con muy poco éxito debido a las reacciones adversas.

 De igual manera en los años 50 se popularizó el uso de las siliconas líquidas inyectadas como la gran panacea para quienes querían producir volúmenes en su cuerpo pero, debido a los efectos secundarios graves y hasta mortales en varios casos, fue prohibida su utilización para tales fines por las entidades sanitarias norteamericanas (FDA).

 Desde ese entonces comenzaron a circular los materiales de relleno para uso exclusivamente facial a base de colágeno con excelentes resultados, pero poco duraderos y caros, los cuales fueron sustituidos a los pocos años por el Ácido Hialurónico, de mayor durabilidad y menor costo que el colágeno, pero aún inaccesible para cualquier bolsillo. Esto permitió que reaparecieran las siliconas, pero esta vez disfrazadas bajo el nombre de Biopolímeros, prometiendo un relleno permanente a muy bajo precio.

Los biopolímeros nunca fueron aprobados por los organismos sanitarios, sin embargo, aprovechándose de la desinformación sobre esta situación, muchas personas NO MÉDICAS E INCLUSO MÉDICOS, comenzaron a colocarlos de forma indiscriminada, en volúmenes y zonas que no tenían ningún tipo de estudio o aval científico, llegando incluso al engaño al decir que se trataba de ácido hialurónico y que se reabsorbía en algunos meses. Los resultados inmediatos no se hicieron esperar, generando una ola de clientes que solicitaban el “tratamiento de moda” sin evaluar cuál sería el resultado al pasar el tiempo.

Si bien aparecieron complicaciones inmediatamente, fueron los problemas a largo plazo los que empezaron a captar la atención de los medios de información masiva, así como la de la comunidad médica y los entes sanitarios generando la prohibición de la colocación de materiales de relleno inyectables corporales y el cierre de varios establecimientos que ofrecían abiertamente la colocación de implantes de glúteos y aumentos de mamas sin bisturí.

Con la finalidad de dar la mayor información posible a la población, describo varios puntos de interés a tomar en consideración:

  • Los Biopolímeros son derivados de las siliconas y no gozan de aprobación sanitaria debido a los daños irreversibles que han producido a través de la historia (busque información segura).
  • Los únicos métodos aceptados, con escaso riesgo de complicaciones para aumentar volúmenes corporales son: infiltración de grasa del propio paciente (Lipotransferencia). Colocación de Prótesis, siendo la diferencia entre prótesis e implante es que la primera está recubierta por un saco que no permite que el líquido se difunda. Para áreas muy limitadas, como surcos nasogenianos y dorso de la mano, se usa el Plasma gel, por lo que son falsas las promesas de su uso en gran volumen.
  • Los materiales de relleno inyectables han sido creados para uso exclusivamente facial, excepto cierta presentación de Ácido Hialurónico para uso corporal que tiene aprobación en Europa únicamente y es bastante costoso. En Venezuela está PROHIBIDO por nuestras autoridades sanitarias.
  • Entre los materiales de relleno inyectables permanentes encontramos: Siliconas, Biopolímeros, Hidroxiapatita de calcio, Polimetilmetacrilato, Células Expansivas, Biofill y Artefill. Todos producen daños irreversibles que pueden manifestarse desde el momento de la aplicación hasta 25 años después. Todos están prohibidos en nuestro país.
  • Las complicaciones que se reportan en la bibliografía médica son: inflamación permanente, cambio de coloración de la zona (acrocianosis), endurecimiento del área, dolor de intensidad variable, dificultad para apoyar la zona, limitación o incapacitación de movimiento, nódulos y granulomas, necrosis (muerte del tejido) que amerita amputación, deformación de las estructuras anatómicas, trastornos psicológicos por daño de imagen, migración o desplazamiento a otras áreas, compresión de nervios y arterias importantes, trombo-embolismo pulmonar, muerte.
  • Hasta el momento para solucionar los daños la única opción terapéutica es la extracción quirúrgica abierta, que deja una cicatriz poco armoniosa, tampoco puede aplicarse en todos los casos ni asegura la extracción total del material. Los otros métodos que se ofrecen no siempre dan los mejores resultados. Por lo tanto, los daños son IRREVERSIBLES.

Para finalizar, invito a la reflexión de varios conceptos, tales como:

¿Qué hace al ser humano ser único? El ser diferente a los demás, entonces dejemos de copiar moldes que no nos llevan a la felicidad ni a la realización personal.

¿La moda es permanente? No, por lo tanto no debemos buscar esquemas de cambio para toda la vida porque quizás, lo que está vigente hoy, mañana no será apreciado igual.

¿Somos iguales a cuando nacimos? Falso, el ser humano está en constante cambio lo que significa que las necesidades de relleno que pudimos tener en una etapa de la vida no nos queden bien dentro de unos años.

¿Quién es capaz de imaginarse a una hermosa viejecita con labios voluptuosos, senos turgentes y glúteos como mesitas de noche? Cada edad tiene una belleza genuina, recordémoslo siempre.


Carmen Beltrán  –  @infobeltran


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Columnista

Carmen Beltrán

Carmen Beltrán

Médico Cirujano (UCV). Diplomado Internacional en Medicina Estética.
Máster en Láser y Fototerapia en Patología Dermatoestética (Centro de Estudios Colegiales del Colegio oficial de Médicos - Barcelona). Pionera en Ultherapy en Venezuela. Premio internacional IOCIM "Por su contribución médica a una mejor vida" 2012