Política

¿El AD Fénix?

Antonio Rivas
Escrito por Antonio Rivas

Solo la naturaleza autodestructiva y contradictoria del chavismo podía lograrlo. El partido Acción Democrática, némesis del chavismo, preside ahora la Asamblea Nacional de Venezuela a través del experimentado asambleísta Henry Ramos Allup, después de casi dos décadas de paulatina pérdida de protagonismo en la vida política del país. Ahora circulan en redes sociales, con cierta alegría nostálgica, fotos y slogans de aquella parafernalia adeca de la década de los ochenta, con aires de triunfo y destellos de resurgimiento que ilustran el desenfado con el que los venezolanos típicamente asumimos eventos importantes.

Si bien mucho del reciente triunfo de la oposición venezolana, cohesionada en la MUD, es efecto del rechazo al gobierno y su incapacidad de resolver los problemas, no deja de tener mérito la capacidad de hibernar y aletargarse que Ramos Allup y el partido AD han demostrado tener. Supieron mantener su presencia política latente, sin protagonismo pero sin olvido, sin participar en elecciones presidenciales pero sin dejar de estar presente, sin gritar pero sin callar. Y ahora en medio de la peor crisis política de la historia moderna venezolana, Ramos Allup ha logrado hacerse de un puesto clave apuntalándose en su trayectoria y experiencia política, el aval de su longevo partido y una destacada habilidad oratoria, consolidándose como uno de los líderes de la MUD y presentando méritos y características que lo convertían, prácticamente de manera unánime, en el candidato capaz de presidir una Asamblea Nacional con un poder opositor que difícilmente otro de los miembros de la MUD sabría controlar. Ciertamente un caso digno de ser documentado y estudiado.

¿Es esto el resurgimiento de Acción Democrática como partido de poder en Venezuela? Personalmente lo dudo. La pluralidad de partidos con líderes jóvenes, preparados y curtiendo su piel política en esta hostil realidad venezolana abre el camino para nuevas ideas, nuevos planteamientos y nuevos proyectos. Acción Democrática tendrá un sitial imborrable en la construcción de la democracia venezolana, aunque manchado por la corrupción y los escándalos morales, pero de cualquier forma en el pasado. Corresponde ahora a Ramos Allup escribir las últimas líneas de la historia de su partido.

Un pensamiento, un tanto inquietante, que surge de ver el destello de resurgimiento de AD luego de tantos años, es vislumbrar el decaimiento del PSUV por su reprochable actuar y pensar que puedan, en el futuro, resurgir de las cenizas impulsados por una actuación poco meritoria de la hoy oposición venezolana cuando lleguen al poder, permitiéndome la osadía de dar esto último como un hecho. Sería triste y lamentable que dentro de veinte años, mientras la humanidad esté trabajando en producción biosostenible, colonizar Marte, educación en línea y energía renovable, en Venezuela estemos, otra vez, hablando de gallineros verticales, comer piedras, colas sabrosas y sembrar acetaminofén. Ojalá, ahora sí, rompamos el ciclo.


Antonio Rivas  –  @AntonioERivasR


 

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Columnista

Antonio Rivas

Antonio Rivas

Ingeniero de Producción USB. Venezolano en Panamá.