Política

«Relegitimación: Otro triunfo para la MUD» por @adyurich13

Antonio Dyurich D.
Escrito por Antonio Dyurich D.

A la una: Hay MUD para rato

La MUD parece tomar el rumbo adecuado para su regeneración.

Ya tiene las normas aprobadas y actualizadas tanto para su funcionamiento como ente nacional, como el correspondiente a las regiones.

Ha sido un ejercicio interesante e ingenioso que le permite mantener las mismas condiciones,  para su funcionamiento adecuado, a las que existían anteriormente.

Cuando digo anteriormente me refiero a antes de que inventaran la historia de los «G» equis o ye. Hablo de cuando se impusieron, reglamentariamente, la obligación de hablar con todos los verdaderos integrantes de la Mesa, para obtener los respaldos necesarios que les permitieran tomar decisiones.

Era aquel voto integrado por la aprobación de la mayoría de los partidos y que estos representaran a por lo menos el 70% de los electores obtenidos por los partidos de la MUD.

Cuando se aprobó ir con la «tarjeta única de la Unidad» se perdió la posibilidad de la valoración cuantitativa de la representatividad. Hoy fue rescatada, a mi entender, mezclando varias consideraciones valiosas e interesantes.

Una, la calificación de la representación parlamentaria de cada uno de los partidos que integran la MUD y en función a su número darle una valoración al voto partidista. Otro, me imagino, en especial para la valoración, presencia y representación regional, se basó en la representación popular que puedan tener los gobernadores, alcaldes, diputados regionales y concejales, para clasificar a los partidos. Y también se valoró con justicia el peso y la importancia que tienen los partidos regionales.

En fin, con aciertos y errores, se alcanzó un reglamento que permite trabajar eficientemente si se mantiene el espíritu unitario que hasta ahora ha existido y nada nos hace presumir que no va a ser así.

Esas son las reglas y ahora toca cumplirlas.

A la dos: La verdad por delante

Una de las cosas que debemos aprender a hacer en la oposición es a analizar nuestros pasos para detectar y reconocer nuestros aciertos y errores.

Es evidente que un error grave ha sido insistir en la conseja aquella de que los venezolanos votamos en el 2015 para salir de Maduro.

Yo por lo menos no fue por eso lo que hice. Lo que buscaba era conquistar el control del Poder Legislativo para que este fuera ejercido en función del cambio, que es decir de la búsqueda de la solución de los problemas que como país padecíamos.

Pero recién empezando la nueva legislatura, su presidente, Henry Ramos Allup, cometió el error de afirmar que la oposición se había comprometido a salir de Maduro en seis meses. Lo que no era cierto. El compromiso era definir en los primeros seis meses la forma de salir de Maduro. Ella incluía, necesariamente, como una de las formas posibles, la elección presidencial del 2018.

Es verdad que a algunos factores no los caracteriza la paciencia, pero también es verdad que sus apuros no deben comprometer la opinión de la mayoría.

Es necesario recordar y asumir que en los primeros meses se habló desde la renuncia, la enmienda, o la transición hasta la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente y los grupos impacientes veían con desprecio y recelo la posibilidad de solicitar la convocatoria de un referéndum revocatorio, el cual fue asumido por la calle del medio por Henrique Capriles Radonski. Los hechos contundentes (recolección de firmas) demostraron la factibilidad real de que Maduro pudiera ser revocado. Así lo entendió el gobierno y se dispuso a crear trabas y procedimientos para impedirlo.

No pudo hacerlo por la vía legítima y legal. Tuvo que recurrir a la mayor chapuza que se le ocurrió para suspenderlo.

Maduro aprendió que no tenía chance de ganar ninguna elección y con las cuatro comadres del CNE, aprovechó el descuido imperdonable de la MUD de las elecciones regionales, para posponerlas indefinidamente y esconderlas detrás de la  cortina del silencio.

Hoy, algunos partidos de la MUD, insisten en reclamar unas elecciones generales que en realidad no tienen sustento constitucional (hablan de construirlo, lo que reafirma que no existe) y menosprecian las elecciones regionales y municipales.

Así lo hicieron con el referéndum revocatorio y la posibilidad de hacerlo en la fecha que al CNE se le antojara, con el fin de salvar al Psuv y su gobierno. En mi opinión, cometiendo otro grave error político.

Yo le pido a la MUD que discuta y exija la convocatoria inmediata de las elecciones regionales y las municipales para fin de año y el puente de las elecciones presidenciales lo pasamos después que lleguemos a él. Solicito que convoque ya a las elecciones primarias.

Ah…y ya está bueno de seguir aceptando la manipulación de aquellos que dicen que Maduro, así como va la cosa, sería cambiado en el 2019. Esa es una trampita malintencionada. La verdad es que el período dura hasta el diez de enero de 2019. Razón por la cual las elecciones deben ser a mas tardar en diciembre de 2018, por lo que para ser derrotado estruendosamente a Maduro le quedan, máximo 21 meses.

A la tres: La relegitimación, triunfo de los partidos

Otra mentira que manejan algunos personajes que solo hacen bulla en contra de la MUD mientras se proclaman de oposición es aquella conseja de que con la validación impuesta por el CNE se van a desaparecer mas de 40 partidos y que esa es la razón por la que se hace eso.

Yo solo se que desde hace mucho –desde que se discutía lo de ir con la tarjeta única- se sabía que esto iba a ocurrir porque así lo contempla la ley de Partidos. Lo que es abusivo es el método aplicado y el deficiente apoyo técnico brindado por el CNE.

Tambien se que muchas organizaciones que se dicen partidos nacionales no son mas que franquicias que se crean para negociar cargos de elección popular. Organizaciones que no tienen nada organizado. Organizaciones que no están capacitados ni para encontrar a 50 militantes por estado. Pompas de jabon que solo sirven para hacer bulla y crear fricciones.

Que tengan derecho a existir, es posible, pero que pretendan desconocer a los verdaderos partidos organizados y denigren de estos haciendo interpretaciones alegres y sin fundamento de los respaldos de aquellos y presuman de los que dicen tener pero que nunca se concretan en votos.

Que existan tantos partidos como se puedan fundar legalmente, pero que sean de verdad, no falsas fachadas políticas. No es un problema de militantes. Creo que los partidos deben poder crearse con cualquier número de militantes. Hasta sin ellos. Pero lo que no pueden es recibir aportes del Estado, ni reconocimientos y ventajas, si no demuestran electoralmente un peso mínimo preestablecido para todos por igual.

En fin, se relegitimarán los partidos que tengan la organización y apoyos suficientes como para poder cubrir la cuota mínima establecida y no lo harán, algunos pocos partidos verdaderos como Causa R y el PCV entre otros, que por razones de principios, válidas, se negaron a participar en el procedimiento establecido abusivamente por las comadres del CNE. Otros se colearan y arroparán con las excusas de los anteriores.

Hay partidos democráticos para rato. La MUD se fortalece. Maduro ni nadie puede dividirla. La Unidad es un sentimiento popular. Viva la MUD.


Antonio Dyurich D.  –  @adyurich13


 

 

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Columnista

Antonio Dyurich D.

Antonio Dyurich D.

Ingeniero Electricista (ULA). Columnista de Yaracuy al Día de San Felipe. Diario Pronto y Diario El Yaracuyano. Productor y conductor de programas en Yaracuyana de Televisión. Colaborador del diario digital Noticias Yaracuy. Ex secretario ejecutivo de la MUD Yaracuy. Candidato a diputado por la MUD Yaracuy en el 2010.