Sociedad

Una Venezuela cosificada

Ana Cristina García

Mirando en retrospectiva el comportamiento de la sociedad Venezolana en sus distintos radios de acción en que se le ha demandado participación e involucrarse, evidencia que hemos cedido algo más que espacios, estamos frente a un desplazamiento en el orden de prioridad y de valoración. Cuando un ser humano o una sociedad es considerada como “cosa” es sometida a un arrase producto de una desmedida carnicería. La pasividad, apatía y el acostumbrarse colaboran a la cosificación, es una forma de autorizar o dar permiso a quienes lo erigen como premisa con objetivos claros. Se comienza por ignorar pensamientos, sentimientos y emociones para luego terminar despreciando, anulando e hiriendo la dignidad del otro.

Posiblemente y de forma inconsciente, hemos sido sometidos a cierta degradación al sentirnos utilizados; observándose comúnmente en las relaciones individuales y magnificándose en el escenario político, dirigencias-masas. Cuando el derecho humano es ignorado definitivamente la cosificación se eleva a niveles extraordinarios, convirtiéndonos en objetivos valiosos a intereses arteros. Subyugados a una pérdida de libertad en función de cubrir necesidades económicas, de salud y alimentación manipuladas y secuestradas.

Ante el temor de perder la vida, o habiéndolo experimentado en el seno familiar, el deterioro ascendente de esa realidad, el éxodo hacia otras latitudes y su travesía en búsqueda de mejores opciones, nos revela el grado de cosificación al que estamos expuestos. Esta condición en Venezuela, se ha visto reforzada continuamente por un discurso cargado de una intencionalidad que exacerba la irracionalidad, el fanatismo y ventajismo, carente de todo significado y propósito.

La valoración al pueblo venezolano emanada desde las distintas vocerías que se denominan fuerzas representativas es realmente de lamentar, y al no asumir como sociedad organizada las responsabilidades que nos corresponde ante panoramas tan complejos, elevamos la plegaria de que continúe la cosificación y tratados como tal. Estamos ante evidencias de sobras de una confianza ingenua depositada en personas y modelos combativos erróneos en su concepción y más aún en sus prácticas, los resultados así lo demuestran, ambicionando garantías, eficacia e inmediatez en lo que ya no lo admite. Solo el camino del rediseño consciente y el reencuentro de lo que nos hace humanos y parte de esta sociedad, con visión y estrategias claras hacia donde nos dirigimos, nos colocará en una posición distinta y en definitiva a todo a lo que tenemos derecho.


Ana Cristina García  –  @accristina7


 

Suscríbete a nuestro canal de Telegram aquí.

 

ElColumnero.com no se hace responsable, ni se solidariza, con las opiniones o aseveraciones que realicen los colaboradores en sus artículos de opinión.

 

Columnista

Ana Cristina García

Ana Cristina García

Psicoterapeuta / Coach Transpersonal
Impulsador de procesos de cambios
Creadora del Programa Acciones Conscientes
para el cambio ACC7
Columnista / Conferencista