Política

DIC-TA-DURA ¿Con qué se come eso? por @accristina7

Ana Cristina García

Seguimos escribiendo nuestra historia, la misma que será reseñada y aprendida por generaciones.

Durante años abordamos la situación del país con un tratamiento para gripe cuando en realidad se trataba de una enfermedad de mayor gravedad. Seguramente por el rango de edad que la mayoría de los venezolanos poseemos, no tenemos la experiencia de vivir bajo una dictadura militar. Pero conocemos muy de cerca lo que es vivir bajo esa especie de mescolanza o combinación generada desde una viciada democracia que la podemos denominar DAT (dictadura+autocracia+totalitarismo). Mi intención no es inventar un nuevo concepto ni explicar en qué consisten los términos anteriormente mencionados; de ellos puede hacer el ejercicio de investigar por libros o internet de necesitar aclaratorias.

A lo que si voy a referirme es a la importancia de tener claramente definido los conceptos para poder actuar en consecuencia; es como estar al frente de algo que aúlla como lobo, que huele a lobo, tiene piel y colmillos de lobo pero solo cuando nos encontramos inevitablemente cerca y da el mordisco o el zarpazo nos damos cuenta que efectivamente era un lobo. Debemos entender muy bien que no nos toparemos con ovejas democráticas porque éstas han mutado y mostrado lo que realmente son, finalmente se ha aclarado, estamos en dictadura. Y ese actuar pasa por reunir en función a lo anteriormente descrito, elementos que sean coadyuvantes al propósito. Hemos comenzado a llamar el proceso que vivimos por su nombre.

Ahora bien con los conceptos definidos toca transmitir un mensaje sumamente diáfano para todos, en especial dirigido a una resistencia que el venezolano aún no comprende mucho ni le es familiar. A un sector que aún coquetea, bien por simpatizantes, por sentirse acorralado u oportunista con las esferas del poder; aquellos que no se muestran y no los juzgo porque sienten que de ellos depende su sustento, pero aquí seré muy enfática, estimados amigos y amigas, si usted entiende el concepto de lo que Venezuela hoy enfrenta, usted debe y está obligado a definir su rol ante el DAT. No son momentos de tibiezas porque el gobierno no se comportará como tal, de observadores pasivos, de que sus luchas las libren otros. Existen muchas formas de estar activos, firmes, pero sobre todo coherente con lo que sucede en el país y con la intención de salir adelante ante tantas complejidades y desatinos.

Comprendo que debemos alimentar distintos escenarios que deriven o presionen a una negociación y nos aleje del desenlace de una gran confrontación. Comprendo también que lo que se libra en Venezuela es atípico, que se escribe minuto a minuto en función a lo desproporcionado de las ventajas en manos del gobierno aun siendo minoría. Que nos jugamos razones distintas y que la convicción expuesta por los líderes, de que la salida a este conflicto debe realizarse a través de los votos es un norte a ser defendido, porque avalo completamente que es el camino menos espinoso hacia una reconciliación nacional. También entiendo que ya sin apariencias que guardar por parte del gobierno, quienes componen la unidad y dirigen, deben manejarse dentro de un mayor espectro, con suma inteligencia y creatividad; con la mayor cantidad de estrategias bien meditadas, teniendo claro que los costos de salida para el gobierno son extremadamente altos y esto hace que se atrincheren siendo cada vez más peligrosos e inescrupulosos. Ante el DAT, estrategias comunicacional, de participación, de resistencia y protección. Hablo de protección dirigida sobre todo a la población joven de nuestro país ya que estos representan una parte vulnerable de esta resistencia.

Tanto primitivismo, oscurantismos y odio a la civilidad, buscará salidas, hay que decirlo en voz alta, posiblemente no demos crédito a las actuaciones del gobierno y no podemos estar ignorantes, es algo ante lo que el venezolano no se reconoce pero debemos activarnos para seguir adelante. Tener claro a lo que nos enfrentamos nos da dimensión y nos mentaliza a que la inmediatez y el desgaste no jueguen un papel, es inyectar a nuestro ADN que la presión constante generada desde los distintos espacios de la vida nacional se hagan presente, se reinventen y se reciclen. Todos los sectores deben aportar su grano de arena, no hay lugar para la indiferencia.

Son  momentos  de  mucha  firmeza dirigidos a conquistar espacios.Un colectivo claro del objetivo e individualidades suficientemente agudas e intuitivas que deriven en factores determinantes, una protesta retroalimentada y conectada. Una cruzada que tendrá varios rostros, seguramente de algunos deslindados buscando lugar, de ser así algo o alguien habrán dado un paso que fije el curso de los acontecimientos.

Que Dios nos proteja a todos.


Ana Cristina García  –  @accristina7


 

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Columnista

Ana Cristina García

Ana Cristina García

Psicoterapeuta / Coach Transpersonal
Impulsador de procesos de cambios
Creadora del Programa Acciones Conscientes
para el cambio ACC7
Columnista / Conferencista