Política

Armagedon Venezolano

Ana Cristina García

Venezuela libra su propia batalla de Armagedón, se gesta un fin entre fuerzas que representan el restituir de la democracia contra un régimen que pretende permanecer a toda costa gobernando. Somos el foco del mundo, propios y extraños comprueban con cierto asombro las plagas que se han esparcido por toda la nación. Observamos cómo se utilizan métodos para continuar engañando y presionando a la población en un afán desmedido por conservar la poca imagen y ganar el tiempo necesario.

Es un conflicto entre la verdad y el error sostenido, una batalla que se sustenta en una controversia antigua, el bien y el mal, y el Armagedón marca una terminación y la preparación hacía un nuevo camino a la  tan ansiada paz. No obstante, la memoria no puede ser efímera. Quien les escribe ha señalado durante años, que quienes han alimentado esta revolución, con sus características de migajas, de valoración ficticia, de fanatismo exacerbado, de ponderación a lo que se tiene derecho y de olvido al deber, a la preparación y al mérito, a los que creyeron y dieron paso a un mensaje basado en una ausencia de responsabilidad, recibirían dosificada y asfixiantemente lo que habían dado origen hasta no desear más. Hablar nuevamente de revolución y desear ver a militares al mando se ha convertido en una gran herida, indiscutiblemente para todos bien por acción u omisión.

Un ápice de responsabilidad puede verse solapado por un absoluto    arrepentimiento. El sarcasmo, la ironía, el giro constante de la ruleta hacía una sola posición, se tradujo en todas las penurias que hoy están presentes, apostando poco a que el bumerán viene siempre de regreso. La vida y la naturaleza buscan sus formas de depuración. Ante algunas declaraciones que se escuchan con escalofríos de algunos funcionarios y exfuncionarios del régimen, evidencian la poca importancia que tiene la dignidad y la vida misma. Pero para recoger buena cosecha se tiene que haber encontrado terreno fértil, y este no se circunscribe lamentablemente al país. Y con esto pretendo señalar abiertamente la debilidad o el moderado énfasis de los organismos internacionales que defienden la democracia y los derechos humanos, en su modo de fijar posición o de servir de contención cuando son vidas humanas las que están en juego. Cuando los formalismos superan esto, necesariamente hay que replantearse puertas adentro la funcionabilidad y su génesis.

El Armagedón está en pleno desarrollo y haciendo referencia a la simbología, es una lucha espiritual y física. Con la unión de tantos países por esta causa  y con tantos venezolanos dispersos por tantas partes del mundo, se honra el concepto geográfico que ésta menciona. Que nuestra capacidad de asombro no venza porque los tentáculos del poder aún no muestran donde terminan, pero créanme como muchos también creo firmemente que VAMOS BIEN.

Ana Cristina García  –  @accristina7

 

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Columnista

Ana Cristina García

Ana Cristina García

Psicoterapeuta / Coach Transpersonal
Impulsador de procesos de cambios
Creadora del Programa Acciones Conscientes
para el cambio ACC7
Columnista / Conferencista