Política

La nueva Guerra Fría se batalla en Venezuela

Alfredo Michelena
Escrito por Alfredo Michelena

***Los viejos actores de la Guerra Fría siguen moviéndose en la geopolítica mundial; pero ahora el tema no es capitalismo vs. comunismo sino democracia vs dictadura. Y es en este contexto en el que hay que posicionarse para entender el conflicto venezolano.

La caída del Muro de Berlín hace 30 años hizo patente que la Guerra Fría había terminado. Todo el mundo pensó con Francis Fukuyama que la historia, como lucha de ideologías, había terminado con la victoria de la economía liberal o capitalismo. Sin embargo, la lucha por el control geopolítico del mundo por la grandes potencias sigue su curso. Y en este momento esta lucha tiene como epicentro las Américas a Venezuela.

En Venezuela

En una entrevista que le hiciera Carmen Aristegui a “Pepe” Mujica en CNN, éste advertía que el tema de Venezuela había que enmarcarlo en la geopolítica global. El expresidente uruguayo argumentaba que EE.UU. había “salido a enfrentar el crecimiento chino” y no va a permitir que “se termine traspasando la soberanía del petróleo a los interese chinos”.

Pero esta visión es muy estrecha, pues hay más actores con intereses contrarios a los EE.UU. en Venezuela que los de China. Mike Pompeo, secretario de Estado de esa nación, en una entrevista con Trish Regan, de FOX TV, dijo: “Los cubanos invadieron Venezuela”, …y …“han estado controlando el aparato de seguridad, protegiendo a Maduro y destruyendo el modo de vida del pueblo venezolano”. Además reconoce que “Hezbolá tiene células activas. Los iraníes están afectando a la gente de Venezuela y de toda América”. En cuanto a Rusia señaló que ella “está ahí hoy. Los cubanos están ahí ahora”. Aseveró que el objetivo final de EE.UU. es que “los venezolanos puedan ser soberanos e independientes y no depender de los cubanos o rusos en su seguridad o bienestar”.

¿Se acabó la Guerra Fría?

Muchos argumentarán que no podemos hablar de Guerra Fría; pues el componente ideológico, es decir, capitalismo vs. comunismo, no está presente (Fukuyama). Podríamos debatir si en el pasado ese era el componente clave o una pantalla para ocultar el verdadero interés de las potencias de expandir su influencia por el mundo. Pero lo cierto es que los mismos actores de la Guerra Fría siguen presentes en los mismos lados de la confrontación. EE.UU. y sus aliados vs. Rusia, que ahora no es tan poderoso pero se alía con China que sí lo es, al menos económicamente hablando. Del lado Ruso-Chino se alinean los cubanos y los gobiernos castrochavistas latinoamericanos, los iraníes, los extremistas islámicos, las guerrillas, el narcotráfico y el crimen organizado internacional, así como todo intelectual que haya comprado las bondades de un comunismo teórico; pero se niegan a ver el fracaso de su implementación, los antimperialistas per se -léase antinorteamericanos- y otros movimientos como los globalistas, los ambientalistas, los indignados, entre muchos otros que ven en EE.UU. la fuente de todos los males. Por cierto, que aunque muchos no profesan abiertamente el comunismo, los que lo profesan se encuentran en esta coalición.

Es verdad, EE.UU. está interesado en recuperar su influencia en un continente que había perdido durante los tres lustros cuando una marea rosada de gobiernos izquierdistas asumieron el poder en Latinoamérica. Se dice que esto contrasta con la posición global de Trump de retirarse, de intervenir “urbe et orbe” -caso Afganistán y Siria- pero no hay que olvidar que él también dijo que ayudaría a sus aliados.

Las alianzas que estamos viendo en el caso de Venezuela no se dan tanto entre países capitalistas, es decir, países que promueven el libre mercado (tanto doméstico como internacional), de un lado; y países comunistas, es decir, países donde el mercado y la producción las controla el Estado, del otro. Sino entre países que promueven la democracia y los que aceptan y practican diversos grados de totalitarismo.

Democracia vs dictadura

Hay que entender que la “nueva Guerra Fría” se sigue dando entre potencias de la vieja Guerra Fría; pero ahora con China en una posición de poder, y despojadas de la dicotomía ideológica Capitalismo vs. Comunismo; pues ahora el parteaguas se da entre Democracia y Dictadura. En esta dicotomía es central el respeto o no y la promoción o no de los derechos civiles y las libertades fundamentales de los ciudadanos. Y más allá de los derechos humanos en general. Así de simple.

Por eso la comunidad de países verdaderamente democráticos han tenido un papel fundamental en apoyar las acciones de las luchas por la reconquista de la democracia en Venezuela. Ya pasan de 50 los que reconocen a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. La democracia es uno de los derechos humanos fundamentales; pues sobre la base de este tipo de gobierno, la población puede asegurarse que el Estado respete y promueva estos derechos, pero también la comunidad internacional.

Naciones Unidas

Venezuela es ahora un tema de geopolítica global, tanto que el tema ha sido llevado al seno de las Naciones Unidas en su Consejo de Seguridad ya no como algo marginal sino como un tema clave de agenda. No solo se discutió en su seno la situación de la crisis venezolana sino que ahora se enfrentan EE.UU. y Rusia con base a dos resoluciones a discutir.

Los norteamericanos presentaron una resolución al Consejo pidiendo reconocer a la Asamblea Nacional como única institución legítima y procura el llamado a elecciones libres, equitativas y creíbles. A lo que inmediatamente los rusos respondieron con otra en la que se subraya el principio de no-intervención en asuntos domésticos. Irónico que lo hagan los rusos que se han metido en Ucrania; le quitaron un pedazo (Crimea) y han promovido la secesión de un par de países de Georgia –Abjasia y Osetia del Sur.

Intervención militar

Muchos gritan y se rasgan las vestiduras para denunciar una intervención militar en Venezuela. Primero, porque sería una violación de la soberanía, olvidando que ya Venezuela está invadida y controlada por los cubanos y que en nuestro territorio pululan en contubernio con el régimen grupos extremistas, guerrilleros y delincuenciales -en especial narcotraficantes. Y segundo porque EE.UU. es la nación que la encabezaría. Esta gente, en general, no puso mucho problema cuando los rusos se apropiaron de Crimea.

Una cosa que hay que dejar clara es que ya no se trata de invasión o no por EE.UU. sino que la Administración Trump ha dicho que la salida de Maduro es un proceso irreversible y que todas las opciones están sobre la mesa. Y en eso se juegan su prestigio.

Los cierto es que nadie quiere una intervención militar; pero incluso Naciones Unidas ha establecido el principio de la Responsabilidad de Proteger, que permite una intervención humanitaria cuando una población está a merced de unos gobernantes corruptos que violan sistemáticamente los derechos humanos de sus ciudadanos. Y este es nuestro caso. Además de que si se hace se haría por solicitud del nuevo gobierno de Guaidó, apoyándose en la Constitución y por razones humanitarias.

Alfredo Michelena  –  @Amichelena

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Columnista

Alfredo Michelena

Alfredo Michelena

Sociólogo. Maestría en Economía. Diplomático. Columnista. Articulista de la revista Zeta y editor de diplodemocracia.blogspot.com